lunes, 23 de septiembre de 2013

El primer americano en recibir la Medalla del Honor en la 2ª Guerra Mundial. : R. Nininger Jr., Alexander "Sandy".

Saludos amigos,

     En ocasiones tengo la oportunidad de hablar con algunos descendientes o familiares de héroes de guerra. Este este el caso particular de Alexander R. Nininger. Tuve la fortuna de hablar con uno de sus sobrinos que hoy en día es presidente de diversas Asociaciones que recuerdan a los héroes de guerra y al que tuve la ocasión de dedicar mi libro CABALLEROS DE LA MEDALLA DEL HONOR.

     Fue todo un honor que tuviera la amabilidad de responderme a las más de 25 preguntas que le realicé sobre su difunto pariente, que además fue el primer héroe de guerra en recibir la Medalla del Honor durante la 2ª Guerra Mundial.

     En este caso hablamos de un dudoso honor dado que Alexander no viviría para recibir la condecoración dado que murió para conseguir las mieles de la inmortalidad. Por supuesto nadie sabe de su gesta en Europa, hasta que me tomé la molestia de publicar su biografía en mi obra mencionada, escribiendo la biografía más importante jamás escrita sobre este héroe de guerra en castellano. De nuevo, José A. Márquez volvía a ser el primero en indagar la vida de un héroe de guerra que ni los propios americanos recordaban. Recuerdo que la sorpresa de su familiar fue bastante grande, aunque tras varios emails se mostró muy contento de poder colaborar a escribir esta biografía. Por supuesto, y como siempre no publicaré su biografía completa, sino unos meros fragmentos.

     He querido recordarle hoy porque es una de las pocas biografías en las que algunos familiares pudieron aportar datos. Dedicado a la memoria de  Alexander "Sandy" R. Nininger Junior.




R. Nininger Jr., Alexander, Sandy, nació en Gainsville, Georgia en el año 1918, siendo sus padres Emily Myrtle (Craig) Willard y Alexander R. Nininger Senior.  Creció en el seno de una familia acaudalada... [...]
En un viaje a Nueva York con sus padres, siendo aún un niño, vio a un grupo de cadetes con sus brillantes uniformes marchar, tal vez por algún evento militar o alguna celebración importante como el 4 de julio. Aquello le impresionó tanto que decidió que sería militar el día de mañana.

Su apelativo de "Sandy" se debía a que tenía el pelo rubio-rojizo, y esa palabra designa a dicho color en inglés. Ya desde pequeño Alexander hablaba francés con fluidez, y además le gustaba escribir poesía en secreto. Nada más terminar sus estudios en el instituto sintió la vocación de las armas, por lo que decidió emprender la carrera militar en la Academia de oficiales de West Point, el centro de enseñanza para oficiales más famoso y prestigioso de Estados Unidos. Durante su estancia en West Point escribiría a sus padres regularmente. [...]

Nada más entrar en servicio, Nininger escribió una carta a un amigo en la que se podía leer que "no tenía sentimientos de odio y no podía pensar en matar a alguien que no odiara. Además tampoco iba por ahí pavoneándose como otros soldados, y sobre todo, tenía un profundo sentido del deber". 
En las Filipinas, la unidad de Nininger ayudó a preparar las defensas aliadas de la isla de Bataan10. 
De hecho, Nininger comenzó a colaborar con las defensas porque Sandy llegó a las Filipinas con el último contingente de tropas americanas antes del asalto japonés a la región que ocurriría el 8 de diciembre de 1941.[...]

Su nueva unidad marchó contra los japoneses en las cercanías de Abucay, un 12 de enero de 1942. Quedaban pocos días para su cumpleaños, aunque la verdad es que en ese mismo momento estaba más pendiente de los hombres que comandaba que de futuras celebraciones. Comandado una unidad de la Compañía K de su mismo regimiento, su pequeño grupo de hombres fue atacado por tropas enemigas abrumadoramente superiores en efectivos y en potencia de fuego. 

Aparecían francotiradores japoneses en los árboles y en los foxholes11 comenzaron a disparar desde todas partes a su unidad. Los americanos lanzaron un contraataque que fue fácilmente repelido por los japoneses mientras estos continuaban mermando a las tropas norteamericanas. Sus hombres estaban completamente rodeados y si no se hacía algo rápidamente todos resultarían muertos. Sin pensarlo dos veces, el Segundo Teniente Nininger se abalanzó contra una posición enemiga cargando con su rifle y granadas. Al llegar al primer fuerte enemigo lanzó varias granadas y destruyó algunos foxholes antes de continuar a la siguiente posición. Herido de bala, continuó avanzando, y una vez más resultó herido. Alcanzó su nuevo objetivo, y de nuevo volvió a destruir la fortificación japonesa tras un duro combate cuerpo a cuerpo contra varios soldados. 

A pesar de sus heridas, continuó su ataque contra una tercera posición lanzando granadas, a la vez que era herido una vez más en el mismo momento en el que tres enemigos se lanzaban contra él: dos soldados japoneses y un oficial con su katana desenvainada. 

Los estadounidenses tuvieron que replegarse, dejando allí al joven oficial. Cuando las tropas aliadas  regresaron tras pacificar y controlar la zona, encontraron el cuerpo sin vida de Nininger  que estaba en el suelo a una distancia bastante considerable de las antiguas líneas americanas, pues había avanzado totalmente solo, sin cobertura de ningún tipo contra las fortificaciones niponas.  Al lado del cadáver encontraron los cuerpos inertes de dos soldados japoneses y el cuerpo sin vida del oficial japonés… [...]  Nininger fue condecorado póstumamente con la Medalla de Honor del Congreso por su valerosa acción. [...]

Los restos mortales deAlexander R. Nininget Jr. reposan para toda la eternindad en el Cementerio Militar de Arlington [...]. Estar enterrado en este lugar es todo un honor al alcance de muy pocos.



domingo, 22 de septiembre de 2013

Héroes olvidados XV: Kittel, Otto

Estimados amigos,

     Hoy hablaré de un piloto ganador de la Cruz de Caballero con Hojas de Robles y Espadas. Como siempre, un olvidado héroe, en esta ocasión del bando alemán. Hubo excelsos pilotos. Todos suelen recordar al primer as de la guerra: Hartmann, ¿pero qué pasa con el 3º o el 4º as más importante de todos los tiempos?

     Ese es Kittel, Otto. Considerado un héroe por las tropas de la Wehrmatch, esta es parte de su biografía extraida de mi libro CABALLEROS DE LA CRUZ DE HIERRO EN GUERRA. La biografía más importante de este héroe jamás escrita hasta la fecha en castellano aparece en las páginas de este libro. Lo que presentamos a continuación es un breve resumen de la misma.



Kittel, Otto, no era el arquetipo típico de un piloto de combate de la Luftwaffe. De baja estatura, algo robusto, de habla suave e incluso algo introvertido, no destacaba entre sus compañeros y prefería pasar inadvertido. Pero cuando tomaba los mandos de su avión, el carácter le cambiaba y se convertía en un piloto de extrema y letal habilidad. Sus adversarios derribados quizás nunca habrían imaginado a alguien de esas características a bordo del avión alemán que tan dura y obstinadamente los había combatido. 

Kittel es, de todos los ases alemanes de la Segunda Guerra Mundial, aquel sobre el que menos se escribió. Un hecho sorprendente, teniendo en cuenta que es el 4° mayor as de la historia y el piloto que más victorias obtuvo con el caza Focke-Wulf Fw190; 220 de los 267 derribos que consiguió fueron a bordo de este avión. Una parte de esta ausencia de información  tal vez sea porque Kittel era un piloto al que no le gustaba la publicidad, un hombre de pocas palabras y que, debido a su muerte, nunca tuvo oportunidad de escribir sus memorias.

[...]
Comunicó a su familia que quería ser piloto, pero sus padres no le tomaron muy en serio porque era un chico muy adusto, tranquilo y calmado, características que se tornarían más acentuadas en su vida adulta. El joven Kittel no dejó que la opinión de su familia le supusiera un obstáculo para aquello que más deseaba: ser piloto de combate. Se unió a la Luftwaffe a mediados de 1939, a la edad de 22 años, cosa que no sorprendió demasiado a sus familiares, porque estos comprobaron que su hijo no cejaba en  su empeño de pilotar. Los dos siguientes años Kittel los pasaría instruyéndose como piloto. Después de completar su formación en la primavera de 1941, se incorporó con la categoría de Unteroffizier (equivalente a sargento) a la unidad 2./JG54 "Grünherz" (2º Staffel del Jagdgeschwader 54), por entonces equipada con los nuevos cazas Bf 109F.

Kittel, al igual que otros muchos ases alemanes, estuvo cerca de la muerte en varias ocasiones, bien fuera en acciones de guerra o por problemas técnicos durante las misiones. [...]

Fue el 30 de junio de 1941, en las cercanías de Dunaburg, cuando Kittel se encontró por primera vez con el avión ruso conocido como Schwarzer Tod (Muerte Negra) por las tropas terrestres alemanas: el famoso caza Il-2 Shturmovik. [...]

Con el tiempo Kittel se convertiría en uno de los mayores expertos de la Luftwaffe en derribar aviones tipo Il-2, a punto tal de ser conocido como "el asesino de Il-2" por las tropas terrestres del ejército alemán del norte. El Alto Mando ruso llegó incluso a ofrecer una gran recompensa en dinero y ascensos militares al piloto ruso que consiguiera abatir a Kittel.

 [...]
Para el 19 de febrero de 1943, durante un combate en el que la unidad de Kittel interceptó una formación de Il-2 en la zona de Leningrado, Kittel logró su 39ª victoria, que fue el derribo número 4.000 para la unidad  JG54 "Grünherz", que supuso todo un acontecimiento y una gran publicidad para el régimen nazi, que lo utilizó como una prueba de la evidente superioridad alemana sobre el comunismo. Lo más importante, no obstante, para la unidad, que incrementó el número de victorias, fue la llegada del nuevo caza Focke-Wulf Fw 190.

En marzo de 1943, tras derribar a su caza enemigo número 47, Kittel tuvo otro encuentro cercano con la muerte: su avión fue alcanzado por otro avión enemigo y se vio obligado a realizar un aterrizaje de emergencia detrás de las líneas rusas. Ser abatido en esas condiciones por regla general equivalía a la muerte a manos de las tropas rusas, que normalmente no tomaban prisioneros o, en todo caso, significaba un muy incierto y penoso futuro en algún helado campo de concentración soviético: para muchos alemanes era preferible ser ejecutado en el acto. Kittel aterrizó en un campo helado y para no ser tomado prisionero, se ocultó en los bosques cercanos con la intención de volver caminando hasta las posiciones alemanas. Fue una terrible marcha de casi cuatro días, poco más de sesenta kilómetros, con constantes sobresaltos con las patrullas rusas que le andaban buscando. 

[...]

El 18 de marzo de 1943 se unió nuevamente a su escuadrón, siendo ascendido a Oberfeldwebel (mando parecido a sargento mayor) y condecorado con la Cruz Alemana en Oro. En los siete meses siguientes "Bruno" derribaría más de ochenta adversarios en combate, contra  [...] El propio Kittel consiguió, tras obtener su victoria número 239, el 25 de noviembre de 1944 las Espadas para su Cruz de Caballero, también de manos de Hitler.

En febrero de 1945, Kittel se encontraba asignado con su escuadrón en la península de Kurland, ya rodeada por tropas soviéticas, pero defendida obstinadamente por los alemanes, siguiendo la idea de Hitler de conservar un puesto de avanzada que permitiera un eventual contraataque en fecha posterior. El día 16 de ese mes, cuatro Fw 190A-8s, liderados por Kittel, abandonaron su base en la península de Kurland. Se trataba de una misión de “Frei Jagd” (caza libre) sobre el frente próximo a Dzukste. Sólo siete minutos más tarde los cazas alemanes divisaron catorce Il-2 Shturmoviks que volaban en una sola fila, que estaban bombardeando y disparando cohetes contra la infantería alemana, a una altitud de tan sólo 150 metros. Kittel ordenó el ataque sobre el lado derecho de la línea de los aviones rusos. Su rottenflieger (piloto de ala) en esa misión, Renner, más tarde escribió:

«Volaba [...].»

Kittel murió peleando contra sus más encarnizados enemigos: los Ilushin rusos.  [...]

Otto Kittel había volado en 583 misiones de combate, durante las cuales alcanzó la marca de 267 victorias confirmadas, todas adquiridas en el Frente del Este. Se convirtió así en el cuarto as más grande tanto de la Luftwaffe como de la historia de la aviación.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Héroes Olvidados XIV: Golubets, Ivan Karpovich

Saludos amigos,

     Volvemos a la sección de héroes olvidados, en esta ocasión hablamos de Ivan Karpovich Golubets. ¿Quién es este individuo? Pues tal y como le llamé en mi libro DEFENSORES DE LA MADRE PATRIA yo le llamo el "Marinero más valiente de la Armada Roja". El valor que este muchacho demostró en la 2ª Guerra Mundial en una única acción, dado que no sobrevivió es excepcional.

     Obviamente ya nadie le recuerda, es solamente una nota al pie en algunas páginas webs en ruso y reconocimientos incluso hoy en día en la Marina Rusa, pero cierto es que es un nombre que ningún europeo occidental (salvo que hayas leído mi  obra, claro está) conocía. Yo escribí en castellano la biografía más completa jamás publicada de este auténtico héroe, HÉROE con mayúsculas.

     Esta es la acción que le hizo merecedor del título de héroe de la Unión Soviética:


 
[...]  Uno de los buques, una pequeña cañonera soviética, [...] resultó dañada y comenzó a arder. Sin pensárselo dos veces, el  joven Iván acudió lo más rápido posible para tratar de apagar, algo que consiguió en pocos minutos con la ayuda de algunos marineros del buque.  Todo parecía controlado, pero el fuego enemigo continuaba. La vista del joven marinero se clavó en ese momento en la lancha [...]  En ese momento varias explosiones sacudieron el puerto,  y algunos fragmentos de metrallas impactaron en el casco de la lancha. En ese momento, otra bomba cayó cerca del barco, y nuevos fragmentos golpearon el motor. Estos fragmentos golpearon el tanque de combustible y de pronto el buque empezó a ser consumido por las llamas. Sobre el buque había decenas de cargas de profundidad apiladas, por lo que si el barco explotaba, sería el fin de muchas personas que estaban en las cercanías y de otros muchos buques anclados muy cerca del SK-0121. En momentos como este es cuando un héroe aparece y salva la situación. Este fue el momento de Iván. A pesar de los obuses de artillería que caían sobre el puerto salió corriendo en dirección [...], esquivando las explosiones y los fragmentos de metralla que volaban por todas partes. Una vez que subió a bordo, se arrastró entre las furiosas llamas que  gemían por consumir su vida, pero consiguió evadirlas agachándose y arrastrándose en esta posición consiguió llegar a la popa del barco donde se acumulaban las 20 cargas de profundidad.
El tiempo estaba en su contra, y a pesar del fuego que le rodeaba, comenzó a tirar una a una las cargas por la borda, consciente del terrible peligro al que se estaba exponiendo. [...] Cuando la cogía para deshacerse de ella, en aquel fatídico momento, se produjo la tan temida explosión. El cuerpo de Iván se desintegró con la deflagración y no se pudo recuperar nada de sus restos mortales. Su sacrificio y valor salvó a decenas de vidas y a muchos barcos anclados en [...] Tendría varios homenajes después tras su muerto pero jamás sería enterrado como un héroe, porque no había cuerpo que sepultar…


jueves, 19 de septiembre de 2013

Mujeres del III Reich: La Primera Dama del Tercer Reich

Saludos amigos,

     Uno de los libros que tengo intención de escribir más adelante es un libro dedicado a los hombres y mujeres que con sus acciones apoyaron o fueron notables dentro del III Reich Alemán durante la 2ª Guerra Mundial. Hoy quisiera extraer parte de la biografía que escribí sobre Magda Goebbels en mi libro EL BÚNKER DE HITLER donde acabó por fin con las falsedades y mentiras vertidas en decenas de publicaciones sobre los últimos días del imperio nazi. 

      Quizás el personaje más llamativo de todos, o quizás uno de ellos, era la bella Magda Goebbels. El como una mujer fue capaz de matar a sus hijos sin pestañear es algo que nos hace pensar sobre lo que es capaz de hacer el ser humano en momentos de desesperación. Bueno, sin más, aquí os dejo parte de la biografía de este personaje tan polémico.



Goebbels, Magda, aunque su verdadero nombre fue Johanna Maria Magdalena Ritschel, nació el 11 de noviembre de 1901 en Berlín.  [...]. Cuando la niña ya tenía 5 años, su padre la envió con su padre, con que se mudó a la ciudad de Colonia. No permaneció mucho tiempo con su progenitor, puesto que su madre se mudó a la ciudad de Bruselas, llevándose consigo a la pequeña Magdalena. Fue internada en el convento de Ursuline, en la ciudad de Vilvoorde, donde recibiría una importante educación. Las profesoras que la enseñaron la recordaban como “una niña muy inteligente y activa”. [...]

Conoció por casualidad al multimillonario Günther Quandt, un hombre que le doblaba la edad, pero parece que la joven de pelo rubio e inmensos ojos azules cautivó a este importante hombre de negocios que tenía importantes lazos con BMW o la empresa Daimler-Benz. Finalmente, ambos contraían matrimonio el 4 de enero de 1921. [...]

Su marido decidió contratar a varios detectives para que la siguieran y descubrieran si su mujer le era infiel o no. Finalmente, y con las pruebas en mano, se divorció de ella en 1929. A pesar de tener la sartén por el mango, Quandt decidió entregar una importante pensión a su ex mujer, y tal vez por ello, Magda renunció a la custodia de su hijo, el cual quedaba bajo la tutela de su padre.

El futuro marido de Magda Goebbels.

En 1930, Magda era joven, atractiva y con el suficiente dinero como para ser totalmente independiente. Acudió a un mitin político del partido nazi, donde quedó totalmente impresionada por uno de los ponentes, Joseph Goebbels, que por aquel entonces era el máximo responsable del partido en Berlín. Se unió al partido nazi el 1 de septiembre de 1930, y comenzó a realizar varios trabajos como una voluntaria más de la causa nacionalsocialista. Después de impresionar a algunos altos jerarcas en una reunión oficial, fue enviada a las oficinas centrales del partido durante un tiempo. Allí fue secretaría del ayudante de Goebbels, Hans Meinshausen, hasta que poco después se encargó de los papeles del mismo Goebbels. 

Debido a su cercanía con algunos miembros del partido pudo llegar a conocer personalmente a Hitler. El Führer quedó completamente encandilado de  aquella joven dama, tanto que se especula que el matrimonio con Goebbels no fue más que una tapadera para que Hitler pudiera disfrutar así más a menudo de la presencia de Magda. Bien es cierto que Adolf Hitler siempre quiso mantenerse soltero, demostrando así que estaba totalmente comprometido con su país, Alemania. Estar casado supondría no tener toda la atención puesta en los asuntos de Estado, o así lo entendió el Führer. Todo parece indicar que Magda Goebbels se convirtió en una importante cabeza visible del Partido Nazi, a la cual se le llegó a llamar <La Primera Dama del Tercer Reich>. Muy seguramente, la atracción que Hitler sintió por ella era mutua, aunque afirmar que el matrimonio con Goebbels fue una excusa para mantener a Magda cerca del Führer es una teoría bastante descabellada. En ese caso el matrimonio no habría tenido 6 hijos, nada más y nada menos. Independientemente del motivo, Magda se casó con Joseph Goebbels el 19 de diciembre de 1931, siendo Hitler uno de los testigos de la boda. ¿Fue feliz en su matrimonio? Seguramente la felicidad y dicha se la dieron sus hijos, así como su ajetreada vida social y apariciones en noticiarios, periódicos y demás medios de comunicación de la época. En cuanto su esposo, la relación que ambos mantuvieron sufrió una gran cantidad de altibajos, debido principalmente a las infidelidades que Goebbels mantuvo. [...] En las últimas horas del Tercer Reich parece que los Goebbels mantenían una relación estrecha y armoniosa.[...]

Magda Goebbels en un evento político, acompañando a su esposo en su papel de "Primera Dama".

Parece que en las horas finales, el matrimonio ya había hecho definitivamente las paces.  El 22 de abril de 1945, ante la inminente derrota total y el derrumbe definitivo de Alemania, Magda y sus seis hijos fueron al Führerbunker, donde se hallaba también su esposo. Pese a lo que se opina, fue el propio Hitler quien deseaba que deseaba ver a Magda y a los niños, a los cuales les tenía un especial afecto. Eran aproximadamente las cinco cuando Magda Goebbels le dijo a la institutriz en tono sereno que preparara a los niños para ir a ver al Führer. Los niños se mostraron encantados y se preguntaron si el tío Adolf iba a darles chocolatinas y pastel. [...]

La madre jugando con los 5 de los 6 hijos que tendría con Goebbels a los cuales acabaría asesinando.

En aquellos días los niños durmieron en un improvisado cuarto en el que había 3 literas para los 6 niños, los cuales pasaban la mayor parte del tiempo jugando con Eva Braun, Trauld Junge y algunos perros que vivían dentro del búnker, como la perra de Hitler, Blondi, o el perro salchicha del veterinario del Führerbunker. 
Hitler conocía la intención de Magda de suicidarse al lado de su esposo y de matar a sus hijos cuando llegara el final… porque ese era su motivo para acudir al búnker Parece que Hitler, conmovido por la tremenda lealtad de una de las mujeres a las que tanto había admirado, le obsequió con su insignia dorada del Partido Nazi, que siempre llevaba prendida a su guerrera.  [...]

Cuando Hanna Reistch llegó al búnker, la primera persona que la recibió fue su amiga Magda, quien la abrazó afectuosamente y expresó entre lágrimas su asombro de que alguien tuviera aún el valor y la lealtad de acudir a ver al Führer, abandonado por todos salvo por unos pocos. [...]

En el último día, Magda, escribió una carta a su hijo, Harald Quandt, su hijo nacido en su primer matrimonio, que era aún prisionero de los aliados. Le contó que toda su familia, incluidos los seis niños, se encontraban en el búnker del Fúhrer desde hacía una semana <para poner fin a nuestra vida como nacionalsocialistas de la única forma posible>. [...]

Poco después, Magda fue testigo junto a su esposo y de Bormann como Hitler y Eva contraían matrimonio. Hitler celebró con champán en su habitación su enlace, junto a Bormann, los Goebbels y dos de sus secretarias, frau Christian y frau Junge. Poco después, Hitler les informó que ya había decidido suicidarse y se retiró a redactar su testamento con Trauld Junge. [...]

El 1 de mayo, a los 8 días de permanencia en el búnker, Magda durmió a sus hijos con y luego les envenenó con cápsulas de cianuro aprovechando que estaban dormidos. Después de matar a sus hijos, Magda lloró y jugó al solitario en una mesa, muy seguramente para calmarse por lo que había vivido.
A las 20.45 del día 1 de mayo de 1945, Kempka, el chófer de Adolf Hitler, se dirigió a la habitación de los Goebbels para despedirse de ellos, pues abandonaba el búnker con un grupo de treinta mujeres.
 Los niños estaban ya muertos, y Magda le pidió a Kempka que enviara saludos a su hijo, y le explicara como había muerto. Los Goebbels abandonaron su habitación cogidos del brazo. Con absoluta calma, Goebbels le dio las gracias al doctor Neumann por su lealtad y comprensión. Magda se limitó a ofrecerle la mano, que Neumann besó.  [...]

El final trágico de Magda Goebbels y su esposo ya es del todo conocido por todos, aunque esta biografía es meramente un breve resumen de lo que puedes encontrar en EL BÚNKER DE HITLER.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

El papel de los partisanos en la 2ª Guerra Mundial


«Nunca digas que vas a llegar al final del camino,
aunque los días azules se oculten tras cielos grises;
todavía ha de llegar el momento soñado
y resonará nuestro paso: ¡Aquí estamos!

Desde el país de las nieves al de las palmeras,
aquí estamos con nuestro dolor, con nuestra pena;
y donde cayera una gota de nuestra sangre
brotará nuestro heroísmo, nuestro coraje.

El sol de mañana dorará nuestro hoy
y el enemigo se esfumará con el ayer,
pero si tarda en aparecer el sol
por generaciones esta canción será nuestra consigna.

Esta canción ha sido escrita con plomo y sangre;
no es el canto libre de un pájaro salvaje;
entre el desplomarse de muros resquebrajados
le cantó a un pueblo con las armas en mano.

Nunca digas que vas a llegar al final del camino,
aunque los días azules se oculten tras cielos grises;
todavía ha de llegar el momento soñado
y resonará nuestro paso: ¡Aquí estamos!»
Himno a los Partisanos. Hirsch Glik

BREVE HISTORIA DE LOS PARTISANOS SOVIÉTICOS
LA LUCHA DE UN PUEBLO POR SU LIBERTAD

Partisano: nunca una palabra ha estado tan ligada con la 2ª Guerra Mundial como esta. Es cierto que ha habido partisanos a lo largo de toda la Historia Militar, tanto en la antigüedad como en tiempos modernos, pero su papel en el conflicto que nos ocupa fue, realmente, muy importante.
Los partisanos soviéticos formaron parte del movimiento de resistencia antifascista, que lucharía en una guerra de guerrillas con todos los medios que tuvieron a su alcance para expulsar a los alemanes de los territorios ocupados en la Unión Soviética a partir de 1941.


ORIGENES

En el momento en el que los alemanes pusieron pie en Rusia, muchos campesinos y obreros de las zonas ocupadas se echaron al monte y a los bosques para luchar, a su manera, contra los soldados nazis. El movimiento nació espontáneamente, como en todos los conflictos bélicos de siglos pasados. 
Stalin pronto se dio cuenta que aquello era una excelente arma, y que si era fuertemente coordinada y supervisada por las autoridades soviéticas, podrían ser utilizadas para apoyar seriamente el esfuerzo bélico del Ejército Rojo. Obviamente los partisanos no podían ser utilizados como fuerza de choque en grandes enfrentamientos contra tanques, en trincheras o en primera línea de combate. Esta fuerza tan heterogénea sería utilizada, principalmente, para socavar las fuerzas de la retaguardia alemana, entorpecer el aprovisionamiento de las tropas del frente, destruir sus comunicaciones, entorpecer el tránsito de tropas y armamento, y en resumidas cuentas, cualquier sabotaje que sirviera para debilitar al enemigo.
El movimiento partisano comienza a ser regulado por primera vez en la Historia, por la Directiva de Comisarios del Pueblo y por el Partido Comunista, a través de un Decreto del Soviet Supremo, fechado el 18 de julio de 1941. El documento se tituló "Sobre la Organización de la lucha en la retaguardia de las tropas alemanas". Desde un primer momento quedaba claro que las fuerzas partisanas deberían actuar únicamente en los territorios bajo control alemán, y siempre en la retaguardia, nunca en primera línea de combate. Incluso, algún tiempo más tarde, se reguló la participación de los partisanos por áreas de intervención, el 5 de septiembre de 1942, con la resolución llamada "Las Tareas del Movimiento Partisano". Obviamente estas reglas quedaban muy bien explicadas, pero era pura fantasía el pensar que los partisanos podían regularse según las normativas de Moscú. Las fuerzas partisanas fueron irregulares y no solieron trabajar de forma coordinada a lo largo de la guerra por razones más que obvias.


También hubo muchas mujeres rusas que empuñaron las armas contra los invasores nazis.

En sus inicios, el servicio de inteligencia soviético, el NKVD, fue responsable de la implantación directa de los partisanos a partir de 1941. Fueron compuestas grandes unidades de reconocimiento y de asalto que fueron infiltradas en la retaguardia del enemigo. Estas unidades claramente se convirtieron en fuerzas irregulares que tenían como objetivo interferir en la organización de las tropas alemanas en la retaguardia, es decir, labores partisanas.
El Partido Comunista, guiado por las directrices provenientes del Kremlin, hicieron todo lo posible para intentar coordinar estas fuerzas, tal y como se ha comentado anteriormente. Por eso, en 1942, nació la Sede Central del Movimiento Partisano. Dicha sede fue la responsable de los Comités Regionales Partisanos, y de esta oficina se dictaron muchas órdenes a lo largo de la guerra. Ayudó a coordinar algunas acciones guerrilleras, y a proporcionar a estas fuerzas dispersas mayor cohesión, llegando a crear operaciones  en colaboración con fuerzas regulares del Ejército Rojo. 

COMPOSICIÓN

La organización de las unidades guerrilleras solía ser más o menos igual en todas las células de resistencia partisana. Normalmente había un grupo compuesto por varias decenas de personas, y a finales de la guerra estos grupos llegarían a tener, los más numerosos, más de 200 voluntarios en sus filas. Normalmente solían utilizar armas pequeñas y ligeras (ametralladoras, pistolas, rifles y granadas) , pero hubo muchas unidades que llegaron a poseer morteros y ametralladoras pesadas, normalmente capturadas al enemigo. Las piezas de artillería eran realmente raras y escasas. Todo aquel que entraba a formar parte de una célula partisana solía realizar un juramento para luchar contra los fascistas, y además se veía inmerso en una estricta disciplina militar.

El destino de un partisano si era capturado era la ejecución pública en la mayoría de los casos.

Hay que decir que en la mayoría de los casos estas unidades carecían de la experiencia de combate necesaria para hacer frente a una unidad regular alemana, incluso mediante una emboscada. Por eso, en los primeros años de guerra, entre 1941 y 1942, la mortandad entre los partisanos rondaba más del 90%. Por contrastar un dato, el NKVD creó 1565 destacamentos de partisanos en Ucrania desde el principio de la guerra (junio de 1941) hasta verano del año siguiente. Esos grupos los compusieron un total de unas 35.000 personas. Solamente un 10% de los efectivos sobrevivió al primer año de acción en combate.
Solían aprovechar la geografía local para sus operaciones, por lo que las guerrillas solían operar en grandes bosques, pantanos y montañas principalmente. En estas zonas se podían crear emboscadas y las áreas normalmente era de sobra conocidas por los integrantes de las unidades soviéticas. Normalmente eran pequeñas unidades, por lo que siempre que podían evitaban el combate directo con los soldados alemanes. El principal arma de los partisanos fue, sin duda, el sabotaje.
De nuevo, aún con la sombra sempiterna de Moscú, se nombró un Jefe de los Partisanos, que fue nombrado por la facción más dura del Partido Comunista. Para este puesto fue propuesto el mariscal Voroshilov, el cual tomó posesión de su cargo el 6 de septiembre de 1942. De esta forma la guerra de guerrerillas, su organización, preparación y la realización de sus operaciones se convirtieron de forma totalmente directa como parte del Ejército Rojo en cuanto a nivel estratégico y operacional. Obviamente, a los partisanos no les gustaba tener una figura "autoritaria" que les ordenara esto y aquello, por lo que Moscú tomó buena nota, y solamente un par de meses después, el 11 de noviembre más concretamente, el cargo de Responsable quedaba abolido. La solución que se decidió tomar a raíz de esta destitución, fue el Órgano Militar Partisano sería subordinado directamente al Mando Supremo del Ejército. 

OPERACIONES

El sabotaje, la destrucción de las infraestructuras enemigas y la eliminación de unidades dispersas sería el principal trabajo de los partisanos. Desde luego, era una forma sencilla y efectiva de desorganizar la retaguardia enemiga, causando así grandes perdidas minimizando las bajas, sin tener que luchar directamente contra un enemigo visible, pues los partisanos golpeaban y salían huyendo para evitar el enfrentamiento directo, tal y como ya se ha comentado.

A pesar de ser tropas irregulares muchos fueron condecorados. 
Otros muchos fueron condecorados con el Título de Héroe de la Unión Soviética.

Las pequeñas operaciones de sabotaje acabaron convirtiéndose en un lastre que el ejército alemán no pudo soportar. Por hacernos una idea de la importancia de los partisanos, estos llegarían a descarrilar unos 18.000 trenes. También, los partisanos fueron utilizados como fuente fiable de inteligencia por el ejército soviético, así como agentes políticos y propagandistas de bolcheviquismo soviético, sobre todo entre la población en los territorios ocupados por los alemanes, trabajando casi como comisarios políticos.   Desde el comienzo de la Ofensiva del Ejército Rojo en 1942, los partisanos controlaron los movimientos de las tropas enemigas, así como sus movimientos. Atacaron por la espalda las bases alemanes, ayudaron a romper las defensas del enemigo en algunos puntos, a repeler algunos contraataques, a rodear y a aniquilar unidades enemigas y a eliminar a todos aquellos que apoyaban a los alemanes en los territorios ocupados, principalmente a políticos corruptos y colaboradores políticos de los nazis.
Incluso llegaron a participar en mantener y conservar el poder soviético en territorios ocupados. Ayudaron también a mantener, en definitiva, el ardor combativo de la población civil.
Hubo grandes acciones, grandes gestas, y auténticos partisanos con madera de héroe. En mi obra DEFENSORES DE LA MADRE PATRIA se recogen algunas de las historias más fascinantes de estos héroes anónimos que quisieron decir NO al invasor nazi.



lunes, 16 de septiembre de 2013

Mis héroes favoritos II: Hans Rose (e importantes noticias)



Estimados amigos,

      Por fin puedo gritar a los cuatro vientos que tengo la oficina operativa en mi piso de París. Han sido meses de continuos cambios, traslados y mudanzas (entre Madrid, Londres, Ámsterdam y París), pero por fin me he asentado en un bonito ático en la ciudad de las luces. Tengo un maravilloso escritorio rodeado de mis libros, antigüedades y fotografías. La verdad es que se añora a los amigos, pero es un precio a pagar por tener "la fortaleza del escritor" de la que estoy tremendamente orgulloso.
 
     Desde mi búnker literario ya puedo por fin beber de los vientos de la Historia, justo cuando dentro de dos semanas comenzaré mi curso de especialización en la Universidad de Oxford de la que actualmente soy uno de sus brillantes alumnos, ¡y además estoy un paso de mi boda con la mujer de mi vida! Quitando estos detalles volvemos a la carga con el blog de forma regular (ya no tengo excusa, tengo todo lo que necesito para escribir diariamente). También he firmado dos contratos con dos editoriales para dos nuevos títulos (otro libro de TANQUISTAS y un libro de espadas).
 
     También quisiera comentar que la EDICIÓN DE LUJO de HÉROES BLINDADOS DE LA 2ª GUERRA MUNDIAL ha sufrido un enorme retraso debido a problemas con las portadas, pero la editorial me ha asegurado que esta semana se van a enviar todos los libros, por lo que desde aquí pido disculpas a los amigos que hayan adquirido un ejemplar y aún no lo hayan recibido. Por lo tanto, el sorteo de la firma firmada se retrasará hasta el primer sorteo de la Once del mes de Octubre aunque informaré mañana en una noticia completa sobre este asunto.
 
     Regresando al blog, hoy quisiera hablar de otro de mis héroes favoritos. No es de la 2ª Guerra Mundial, sino de la Gran Guerra.  Hans Rose (extracto de mi obra CABALLEROS DE LA POUR LE MÉRITE). Hans Rose. ¿Quién es? Uno de los capitanes de submarinos más humanitarios y respetados de dicho conflicto. ¿Por qué? Leamos parte su biografía extraída de la mencionada obra:
 
[...] Rose consiguió hundir 79 buques, consiguiendo un total de unas 214.000 toneladas hundidas a lo largo de la guerra. Vivió una vida discreta y anónima hasta su muerte, el 9 de noviembre de 1969. Aunque no fue uno de los mejores ases de submarino de la guerra, fue altamente famoso por su humanidad y valor en batalla. En muchas ocasiones, antes de torpedear a barcos enemigos, emergía y ordenaba a los capitanes de los buques que iba a hundir que utilizaran los buques salvavidas, llegando a entregar a los náufragos comida, esperando incluso a destructores enemigos a que rescataran a los supervivientes. Cuando divisaba a los barcos de guerra enemigos sumergía su nave. Existen muchos testimonios y reportes de supervivientes que llegaron a indicar que incluso puso la seguridad de su submarino en juego en varias ocasiones con tal de atender a los náufragos. Sin duda, Han Rose fue un auténtico caballero de la Pour le Mérite. [...]


Para conocer las hazañas de este importante héroe no dudéis en adquirir CABALLEROS DE LA POUR LE MÉRITE.



jueves, 12 de septiembre de 2013

Primicia Mundial: El 28º Condecorado de los Diamantes de la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro

Estimados amigos,
     Hoy quiero compartir con vosotros el descubrimiento que realicé tiempo atrás cuando estuve recopilando información para mi libro EL BÚNKER DEL FÜHRER,  mi obra cumbre, o al menos una de las que estoy más orgulloso y que más tiempo me llevó realizar junto con HÉROES BLINDADOS DE LA 2ª GUERRA MUNDIAL.
     Tal y como comenté el año pasado descubrí de forma fortuita la referencia a un posible ganador de los Diamantes de la Cruz de Hierro durante la 2ª Guerra Mundial. Pues bien, dado que no he tenido ocasión de mencionarlo en ninguna de mis publicaciones, pero que sí lo recogeré en la versión corregida y extendida que estoy preparando de DIAMANTES DE LA CRUZ DE HIERRO. Hoy ha llegado el momento de tan importante acontecimiento.
     Antes de continuar, debo decir que lo que me ha llevado a hacer público este descubrimiento, como digo fortuito, es la muerte de Rochus Misch, dado que era la persona que podría haber corroborado de primera mano la teoría (como digo es solamente una hipótesis pero sustentanda por un testimonio de primera mano). Cuando hice la pregunta por primera por teléfono a Rochus Misch este se mostró esquivó con la respuesta y prometió profundizar en el asunto en la entrevista que iba a realizarle en noviembre de este año (pero desafortunadamente murió el 6 de septiembre de 2013).
     Pues bien, el ganador del 28º Condecorado con los Diamantes de la Cruz de Caballero durante la 2ª Guerra Mundial fue Eduard Dietl, responsable de la toma de Noruega y uno de los oficiales alemanes que participaron en el Frente Nororiental durante la 2ª Guerar Mundial.

El general Dietl en una foto de archivo

     El Generaloberst (General) ganó la Cruz de Caballero con Hojas de Roble por su actuación en Narvik y en la Invasión de Noruega. Hasta aquí todo correcto. Sabemos que Dietl participaría posteriormente en el Frente Oriental junto con los Finlandeses luchando contra los soldados del Ejército Rojo y que posteriormente moriría en un accidente de avión, siendo el único de los 4 oficiales que iban en dicho avión que fue condecorado a título póstumo con una condecoración. Recordemos que en dicho avión iban 3 generales (Thomas-Emil von Wickede, Karl Eglseer y Franz Rossi) y el propio Dietl. ¿Por qué fue condecorado con las Espadas para su Cruz de Caballero y por qué los otros tres generales no recibieron ninguna condecoración también a título póstumo?
     Este extraño misterio queda resuelto con el testimonio de una de las secretarias de Hitler que escribió su biografía, Traudl Junge, de la cual ya hablé en este blog y en mi libro EL BÚNKER DEL FÜHRER.



    Esto es lo que escribió Trauld Junge en sus memorias:

<Entre los altos mandos del ejército  estaba el mariscal de campo Dietl, que dirigía las tropas de montaña en Noruega. Venía directamente del frente y recibió en esta ocasión los brillantes de la Cruz de Caballero. Hitler le apreciaba mucho y habló mucho tiempo con él. Por supuesto Dietl quiso aprovechar la ocasión para visitar a su espaosa. Hitler le aconsejó que despegara con el avión a la mañana siguiente, ya que por la tardelas condiciones climatológicas solían ser muy malas en la región de Salzburgo. Pero Dietl no podía esperar. Despegó a primera de la mañana, pese a la nieble. Y a Hitler le despertaron con la noticia de que su condecorado mariscal de campo había fallecido en un accidente aéreo. Hitler se mostró muy afectado. No creo que fingiera. Todos apreciabamos a Dietl, y su repentina muerte nos afectó. Al mismo tiempo, Hitler estaba furioso porque Dietl hubiera sido tan irreglexivo y se hubiera arriesgado a volar con una condiciones meterológicas desfavorables. Repitió una vez más que sus colaboradres insustituibles tenían el deber de evitar el peligro.>
     De este texto se desprende que Trauld Junge fue testigo directo de la entrega de las Espadas y los Diamantes al General Dietl por parte de Hitler. De eso no cabe la menor duda. Es muy posible que el lector de turno o los más escepticos digan que sencillamente Junge confunde las condecoraciones, ni mucho más lejos de la realidad. Hay que recordar que estamos hablando de la secretaria de Hitler, es decir, ella leía diariamente las entregas de las correspondientes medallas de alta graduación (Cruz de Caballero, Hojas de Roble, Espadas y Diamantes) en la Cancillería del Reich, por lo que conocía la diferencia perfectamente entre una y otra condecoración. De hecho, por poner un ejemplo, en sus memorias pone de manifiesto este conocimiento al hacer referencia a otras condecoraciones de otros oficiales alemanes de la época:
<Hermann Fegelein era el arquetipo del jinete gallardo. Tenía un aplomo increíble y la Cruz de Caballero con Hojas de Roble y Espadas. No es de extrañar que las mujeres lo persiguieran...>
     Efectivamente, Hermann Fegelein fue portador de la Cruz de Caballero con Hojas de Roble y Espadas, hecho que recoge unas pocas líneas más tarde en la misma biografía cuando Trauld Junge hace mención a la entrega de los Diamantes de la Cruz de Caballero al General Dietl.
     Por lo tanto, la teoría del autor de este blog es la siguiente:
<El General de Campo Dietl fue recibido por Hitler en su Cancillería para recibir las Espadas y los Diamantes por su labor en el Frente Oriental. Hay que tener en cuenta que la entrega de dos condecoraciones era "rara" en el Tercer Reich, pero esto ya había ocurrido en otras ocasiones. Además Dietl era uno de los favoritos de Hitler, y no es de extrañar que quisiera agasajar a uno de sus mejores generales con la Condecoración más importante del Reich en junio de 1944. Trauld Junge recuerda este hecho en sus memorias por un sencillo detalle, es una condecoración tan importante que solamente recibieron 27 alemanes durante la 2ª Guerra Mundial, por lo que es del todo imposible que Junge cite "erróneamente" la condecoración que Dietl recibe de manos de Hitler. En segundo lugar, al día siguiente Dietl muere en el accidente aéreo y Hitler entra en cólera, castigando a su "general" con la entrega "únicamente" de las Espadas a título póstumo, y no de los diamantes que el día anterior había recibido, por lo que muy seguramente la noticia jamás se hiciera ppública con el poco tiempo que hubo entre la entrega de los Diamantes y la muerte del general. Además, está el hecho de que ninguno de los otros tres generales fuera condecorado. También, en junio de 1944 Alemania ya estaba retrocediendo con mucha fuerza en el Frente Oriental... así que, ¿por qué iba a viajar a Alemania un general en plenos combates sino solamente para recibir una importantísima condecoración de manos de Hitler? Otro asunto que hay que destacar es que Junge hace mención al "Mariscal de Campo Dietl". Todos sabemos que Dietl fue Generaloberst. En este caso puede tratarse de un error de la propia Junge o que, además de recibir los Diamantes Dietl también fuera ascendido esa misma noche a Mariscal de Campo, teoría por la que el autor de este blog se decanta.>.
No hay duda, y el autor de este blog está más que convencido que Dietl fue el 28º Condecorado de la Historia con los Diamantes de la Cruz de Hierro, pero el enfado de Hitler por su muerte hiciera que esta entrega se viera "reducida" a unas Espadas a título póstumo, dado que daría muy mala imagen y prensa que un concecorado con los Diamantes muriera pocas horas después de la entrega de su condecoración por el accidente aéreo mencionado.
Espero que esta perla histórica os haya encantado, pues yo me emocioné al descubrir tan importante testimonio al que ningún otro historiador militar había prestado la atención que realmente se merecia.
José A. Márquez Periano
Descubridor del 28º Condecorado con los Diamantes de la Cruz de Hierro. 


domingo, 8 de septiembre de 2013

Secretos Olvidados del Führerbunker: la muerte de Rochus Misch

Misch mostrando algunas de sus cientos de fotografías

Estimados amigos,

     Volvemos con el blog, en esta ocasión para dar una triste noticia, la reciente muerte de Rochus Misch, sargento de las Waffen-SS durante la 2ª Guerra Mundial, famoso principalmente por ser guardaespaldas personal de Hitler, además como radiooperador en el conocido Führerbunker que se hizo famoso mundialmente la película <<El Hundimiento>>.

   


     El creador de este blog tuvo la ocasión de entrevistar a Rochus Misch con motivo de la publicación que me encontraba escribiendo en torno a aquellas fechas:  El búnker de Hitler, en octubre de 2010. La entrevista tuvo lugar en su pequeña casa en un tranquilo barrio residencial de Berlín. Anteriormente a la obra el autor había leído la biografía de Rochus Musch, publicada en español por la editorial Taurus, por lo que ya conocía al controvertido personaje.

     La mayor parte de la información obtenida en aquella tranquila charla de una hora duración aparece en mi libro, pero se quedaron muchas preguntas sin respuesta, que desafortunadamente ya no podrán ser respondidas: <la muerte de Fegelein, la confirmación de otro testigo ocular sobre el 28º condecorado con los Diamantes de la Cruz de Hierro y otras preguntas que no tiene sentido ya divulgar>. Estaba tratando de organizar una última entrevista este año, pero por razones obvias esta ya no tendrá lugar, dado que el señor Rochus Misch murió el 6 de septiembre de 2013, es decir, hace 2 días.

     Siempre es triste la muerte de un ser humano, independientemente de las circunstancias. En esta ocasión es la Historia la que llora, dado que hemos perdido al último "testigo directo" de lo que ocurrió en los últimos días del Tercer Reich en Berlin, en lo que se llamaría el Führerbunker, y que daría nombre a una de mis obras cumbre y de la que estoy más orgulloso. 

     Misch era un sencillo anciano, nonagenario, y aquel que tuvimos la fortuna de llegar a conocerle le podríamos tachar de tranquilo, frío, y distante. Era quizás su mejor baza para poder mirar con distancia la figura de este soldado alemán que por una simple carambola acabó por servir como guardaespalda de unos de los hombres más odiados de la Historia.

     Solamente tenía buenas palabras para Adolf Hitler, al que consideraba el "mejor jefe que jamás he tenido". Los guardaespaldas se referían a Hitler como "El Jefe", en lugar de utilizar su nombre (Adolf Hitler) o su título (Führer de Alemania). Por supuesto este "mote" lo utilizaban solamente a nivel interno, entre los guardaespaldas y personal privado de Hitler. 

     Partiendo de la base de que compartió de cerca la vida del dictador alemán durante 5 años, su testimonio es fundamental para conocer un poco mejor la figura del representante del Tercer Reich en su nivel más íntimo y personal. Una de las cosas que todo aquel que visitó a Rochus Misch conoce es que le encantaba enseñar sus viejas fotografías y mostraba orgulloso la cercanía con la que compartía la vida privada de Hitler: <fotos en las que se ve en su despacho, el propio tren que Hitler utilizaba para sus transportes privados, en la Cancillería del Reich, en los cuarteles del frente, fotos del ambiente íntimo de Hitler con Eva  Braun, sus perros, etcétera...>. Le gustaba hablar de dichas anécdotas dado que de forma indirecta él se creía parte directa de ellas... ¡y de hecho es que lo fue!

     Pero la admiración por su "jefe" termina en el momento en el que te pones a hablar de "genocidio", "asesinatos en masa", etcétera. Tras su muerte se ha vertido mucha mentira y muchos exaltados han querido dar a entender que Misch era un enfervorecido nazi y demás. Nada más lejos de la realidad. Misch fue miembro de las Waffen-SS, es cierto, pero solamente por su altura, por eso fue reclutado para dicho cuerpo. Participó en la Segunda Guerra Mundial en la Campaña de Polonia, cierto, pero jamás disparó su arma, dado que fue herido de muerte de un balazo en el pecho pero milagrosamente lograron salvarle la vida. Con su Cruz de Hierro de 2ª Clase y su placa de herido en negro, aquellas dos medallas le convirtieron en uno de los "primeros veteranos de guerra". Eso y la casualidad hicieron posible que acabará sirviendo en la Cancillería del Reich. Acabaría la 2ª Guerra Mundial capturado por los rusos y jamás de los jamases disparó un solo tiro.

     También, hay que decir que jamás se consideró asi mismo un nazi, dado que jamás perteneció al NSDAP o las Juventudes Hitlerianas. De hecho, siempre ha renegado de los ideales nazis, tanto personalmente comoen su biografía: 

Creo que en uno de aquellos últimos instantes  de caos, me hubiera podido disparar un disparo en la cabeza. Me resulta difícil hablar de esto, incluso después de tantos años. Yo no tenía nada que ver con aquellos idealistas de la causa nazi que no se imaginaban la vida sin el Führer. El suicidio, para mí, solamente habría sido un medio para escapar de una situación extrema que hubiera podido producirse en caso de que los soviéticos atacaran el búnker. 

     En el entorno privado de Hitler jamás se hablaba de la "famosa solución final" dado que Hitler y sus allegados no hacían referencia alguna salvo en lugares a puerta cerrada, en reuniones en el más alto secreto y normalmente reuniones llevadas en la más absoluta clandestinidad  y secreto, siempre fuera del entorno directo de Hitler. Es por eso que no es de extrañar que un simple "guardaespaldas" tuviera conocimiento de uno de los mayores secretos del régimen alemán durante la 2ª Guerra Mundial.

     Tal y como él mismo me indicó, su primera constancia sobre el genocidio tendría lugar tras su liberación en 1953 (si las fechas no me bailan). Se compró muchos libros sobre el tema y leyó con avidez con el asunto, por lo que no negaría jamás aquel terrible y trágico asunto, aunque sí es cierto que en la intimidad llegaría a discutir con algunos miembros de su familia la veracidad de la cifra "oficial" de seis millones de muertos, aunque eso ya son meras apreciaciones personales que no nos apartan de una verdad innegable: el Holocausto era desconocido por la mayor parte de la población alemana, incluso por el círculo más cercano a Hitler.

     Rochus Misch era, sencillamente, un soldado haciendo su trabajo. Eso era todo. Su papel era el ser edecán, guardaespaldas y operador de radio y teléfono para el jefe del Estado Alemán durante la 2ª Guerra Mundial. No tuvo acceso a secretos de estado, pero sí a conocer un poco mejor que muchas otras personas al dictador llamado "Adolf Hitler".

      Sería capturado por los soviéticos y sería sometido durante 9 años a diversas torturas para corroborar principalmente la "veracidad" de la versión oficial: Hitler se suicidió en Berlin antes de acabar la 2ª Guerra Mundial. Esa era la única información que interesaba a los torturadores soviéticos, aunque luego le volverían a torturar para conseguir datos sobre la vida privada de Hitler, y escribir informes secretos que eran entregados a Stalin, el cual tenía una extraña pridilección por conocer todos los pormenores de la vida íntima de su derrotado enemigo. 

Foto de Misch a las puertas del Führerbunker.

     Y eso es todo: un soldado que sirvió de guardaespaldas, no afín a las ideales "nazis", que hizo su trabajo, y lo más importante: "que no negó nunca el Holocausto". Su figura hoy en día es atacada la mayor parte de los casos sin conocimiento de causa, tal y como siempre hacen los periodistas.

    Finalmente quiero decir que la vida de Rochus Misch al finalizar la 2ª Guerra Mundial no fue fácil. Tras 9 años de continuas torturas y de regresar a Alemania rehizo su vida lo mejor que pudo, y su única hija poco a poco fue rechazándole hasta que finalmente la ruptura fue total y su hija se negó a volver a visitar a su padre, tal y como sus dos nietos también harían. Hay que decir que la esposa de Misch era judia, y su hija y nietos también lo son, algo que el 99,99% de la gente desconoce. 


     El estreno de la película del Hundimiento fue su salvavidas para su extrema soledad que ya llevaba acarreando desde hacía unos años, pues cientos de curiosos e historiadores comenzaron a escribirle cartas, visitarle, etcétera, haciéndole más llevadera sus últimos años de vida. Con una sonrisa siempre recibía a todo aquel que golpeará a su puerta. Estaba encantado por las cartas que recibía, así mismo como las llamadas.

     El último de los testigos del final del Tercer Reich ha muerto, y con él, se pierde parte de nuestra Historia, una Historia que él quiso compartir con todos y con cada uno que quisó visitarle, pues aún recibió visitas con 96 años.