domingo, 24 de noviembre de 2013

- Recopilación entradas: HÉROES TANQUISTAS -

Estimados amigos,

     Hoy no voy a publicar nada nuevo, sino un índice a a las entradas más populares que he publicado en los últimos meses sobre HÉROES BLINDADOS, HÉROES TANQUISTAS DE LA 2ª GUERRA MUNDIAL para facilitar su consulta, que espero os resulten muy interesantes. Encontraréis tanquistas de varias nacionalidades y algunas historias desconocidas en general. Esta recopilación la publicó dado que en breve saldrá publicado un nuevo libro escrito por mi también sobre HÉROES BLINDADOS en la editorial HRM.

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     Y hasta aquí la selección de la primera parte de mis post sobre recopilaciones. El próximo será de todas las entradas que he escrito en el blog sobre Otto Carius, que de seguro os resultará muy interesante el volverlas a recordar :).

      Un cordial saludo desde el frío París mientras continuó estudiando y escribiendo mi nuevo libro.

Vuestro amigo,

José A. Márquez Periano.










domingo, 17 de noviembre de 2013

Mis héroes favoritos VI: El Caballero Negro



Hola amigos,

      Hoy os dejo algunos fragmentos de mi piloto favorito de la Primera Guerra Mundial. No es el Barón Rojo como muchos me han llegado a comentar, sino el terrible "Caballero Negro". Otro noble que decidió pilotar aquellos peligrosos aviones (peligroso para el que los pilotaba) de madera y tela durante la Gran Guerra, el conflicto que lo cambió todo para siempre.

Von Schleich, Eduard Ritter,  es uno de los pilotos alemanes de la Primera Guerra Mundial más famosos y exitosos, conocido también como “el Caballero Negro”. Nació el 9 de agosto de 1888 en Múnich, pero su familia se trasladó muy pronto a Bad Töiz, una ciudad famosa por sus balnearios donde acudían personas de todo el Imperio para gozar de las instalaciones. Era hijo de un artista, pero estaba claro que al joven Schleich no le atraía en absoluto el mundo bohemio de los artistas y deseaba ser militar, algo muy común entre los jóvenes de la época. Además, y esto era muy importante para él, no podría validar el título de noble hasta que no se graduara con honores militares, puesto que el resto de nobles no le tratarían con el debido respeto si solamente fuera un “pintor” o “escultor”, profesiones que por entonces no gozaban de mucho prestigio entre la más alta y rancia nobleza prusiana. Después de terminar la escuela, von Schleich decidió inscribirse en un programa militar para cadetes, que gozaba de excelente reputación entre los militares, en el ejército bávaro en el año 1908. En 1909, ó 1910 (las fechas varían según las fuentes consultadas), obtuvo una comisión con el 11º Regimiento de Baviera para terminar de formarse como soldado. Pero no fueron buenos tiempos para el joven, pues al parecer tuvo serios problemas de salud relacionados con su físico que a punto estuvieron de hacerle dejar el servicio militar. Durante un pequeño periodo de tiempo llegó incluso a estar fuera de servicio, pero finalmente, y por fortuna para él, logró recuperarse y continuar con su vida como soldado.
Tras su ingreso de nuevo en el ejército, gracias a su intachable expediente, fue ascendido a teniente, justo antes de que comenzara la Primera Guerra Mundial. [...] von Schleich decidió pedir el traslado de manera voluntaria a la Fuerza Real Aérea de Baviera, destino que no le denegaron pues se pensaba, por aquel entonces, que ser piloto de aviones de reconocimiento no era algo que necesitara de un buen físico como la guerra en tierra. [...]
En octubre de 1915 se unió, como comandante en jefe, al escuadrón de Defensa nº 28, poco después fue trasladado al Jasta 1 y finalmente terminó recalando en el Jasta 21 como oficial al mando. En enero de 1916, cerca de Verdún, se le encomendó una vital misión de reconocimiento sobre las líneas enemigas. [...]
La herida significó para von Schleich el retiro hasta su total recuperación, lo que le obligó a estar sentado detrás de un escritorio hasta septiembre de ese año, para frustración del piloto. Dado que no había aviones disponibles para combatir, von Schleich se apropió de un aparato Nieuport francés capturado en una escaramuza anterior y ordenó que le pintaran ambos lados del aparato de color negro y que luego pintaran encima la cruz teutónica. Después, salió a volar con este avión y entró en combate. La decisión de von Schleich no gustó nada al Alto Mando y le retiraron el avión, pero tanto insistió y se quejó von Schleich, que finalmente fue enviado a la escuela de pilotos de combate, donde su instructor, Erwin Boehme, sólo le pudo retener catorce días. Von Schleich tomó entonces el mando del Fliegerschule 1 y el 21 de mayo fue enviado de nuevo al frente al mando del Jasta 21.
El 25 de mayo de 1917, von Schleich entabló un feroz combate contra un oponente de gran habilidad, un piloto francés que plantaba cara al alemán con valentía y resolución. [...]. Era el famoso as francés René Dorme. [...]
Un suceso muy importante que marcó la vida de von Schleich fue cuando su mejor amigo del Jasta, el teniente Erich Limpert, fue asesinado en un combate cuerpo a cuerpo cuando su avión se vio obligado a efectuar un aterrizaje de emergencia en las líneas enemigas. Después de recuperar el cuerpo de su amigo, von Schleich estaba tan conmocionado que ordenó pintar su avión de negro en memoria de Limpert. Desde entonces, a von Schleich se le comenzó a conocer como “el  Caballero Negro”. Volando siempre por delante de su escuadra, el avión negro destacaba sobre los demás,  trayendo el temor a los enemigos y subiendo la moral de los pilotos alemanes y de los soldados que le observaban desde tierra. Entre los aliados la escuadra de von Schleich comenzó a ser llamada “el escuadrón del hombre muerto”. Pero “el Caballero Negro” también era muy bromista, tanto que con sus bromas rallaba la temeridad. 
En una ocasión, tomó un avión francés capturado, un Spad, y pintó cruces alemanas a ambos lados del aparato. Una vez en el aire con este aeroplano se topó con una escuadra francesa, pero en vez de huir o combatir se unió a ellos en la patrulla. 
Voló bastante tiempo con los franceses que no se dieron cuenta de nada, hasta que el líder de la patrulla contó los aeroplanos y se dio cuenta que había uno de más. Se acercó y descubrió las cruces alemanas en el intruso. Von Schleich logró escapar a duras penas de las iras de los franceses, pero no de las severas reprimendas de sus superiores. Otra anécdota curiosa es aquella que cuenta que von Schleich cayó enfermó de disentería y se le ordenó guardar cama y alimentarse con sopa. [...]
Finalmente, el 4 de diciembre de 1917 le fue entregada la prestigiosa condecoración de manos del propio emperador y unos días más tarde fue premiado con la Orden Militar de Max-Josef por el rey de Baviera. Fue entonces cuando recibió el título de caballero, o sea, von. En agosto de 1918 fue ascendido a Hauptmann (capitán) y en octubre de ese año se le ordenó viajar a Berlín para probar unos prototipos de cazas. Cuando regresó al frente la Gran Guerra había terminado.
[...]
Eduard Ritter von Schleich fue unos de los mejores pilotos de la Primera Guerra Mundial, con 35 victorias confirmadas y posiblemente algunas más no concedidas.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Mis héroes favoritos V: Picard, Shelton C.


Saludos amigos,

     Hoy hablo de otro de mis héroes favoritos de la 2ª Guerra Mundial porque fue el único "as" tanquista reconocido a bordo de un M26 Pershing. Aquí tenéis parte de su historia recogida en HÉROES BLINDADOS DE LA 2ª GUERRA MUNDIAL.

Picard, Shelton C. .  Si a alguien le da por investigar y trata de descubrir ases blindados aliados de la 2ª Guerra Mundial se encontrará con que apenas existe información sobre ellos. Desafortunadamente los aliados (a excepción de los soviéticos) no tenían extendido el culto de “ases tanquistas” como Alemania. Este es el motivo por el cual no exista información sobre los ases blindados de los bandos de estos países. 
Es por lo tanto que encontrar a estos héroes anónimos se convierte en muchas ocasiones en una incesante labor que puede tardar días e incluso semanas para desvelar algo de luz sobre sus vidas y gestas en combate.

Shelton C. Picard es el mejor ejemplo de ello. Sabemos que nació en torno a 1919 en Estados Unidos. Desconocemos su extracción social, así como sus antecedentes familiares. La primera pista que nos encontramos sobre su vida es julio de 1940, la fecha en la que se alistó al Ejército de los Estados Unidos como voluntario. Fue trasladado a Fort Benning, en el Estado de Georgia, y pasó a formar parte de la 2ª División Acorazada que estaba mencionada en la base militar anteriormente mencionada. Realizaría allí su instrucción básica hasta que fue enviado a Camp Polk en el Estado de Louisiana donde formaría parte de la 3ª División Blindada. 

El grupo de soldados compuesto por Shelton era de unos sesenta hombres con los que ya tenía cierto grado de camaradería. Hay que decir que sus inicios en Camp Polk fueron algo incómodos, debido principalmente a que cuando los hombres llegaron a su base asignada esta aún estaba construyéndose. Por lo tanto fueron trasladados a Camp Beauregard, también en el estado de Louisiana temporalmente. Fueron alojados en tiendas de campaña varios meses y aunque el lector pueda pensar que los soldados vivieron bastante incómodos ellos se lo tomaron como unas vacaciones en el campo pagadas. Hay que recordar que los soldados tenían edades comprendidas entre los 18 y 20 años. Este hecho tan insólito forjaría fuertes vínculos de amistad y camaradería que se mantendrían a lo largo de la guerra. Este tiempo también fue aprovechado para introducir a varios oficiales en la unidad, como el Capitán Lovelady y el líder de pelotón George T. Stallings.  Finalmente, cuando Camp Polk fue terminado, varios camiones transportaron a los hombres a su nuevo destino.
[...] Su unidad participaría la Operación Overlord destinada a liberar Francia que comenzó con el Día D, el 6 de junio de 1944. Cuando la División puso pie en terreno bajo el yugo alemán, una de las primeras misiones que tendrían las fuerzas blindadas americanas sería tratar de romper las líneas alemanas en torno a la ciudad de St. Lo. En el propio campo de batalla nuestro pro-tagonista sería ascendido a Segundo Teniente. 

Cuando los primeros combates comenzaron los oficiales de mayor graduación reorganizaron la Compañia D, nombrando a Shelton Oficial de Manteniento y quitándole el mando que ostentaba como líder de pelotón, aunque después de la finalización de la Campaña de Normandía volvería a ocupar su puesto como comandante de la Compañía D con la que combatiría hasta finalizar la guerra. 

La vida de los oficiales de unidades blindadas solían ser muy cortas, más si eran responsables de unidades, dado que normalmente tenían que ir a la cabeza de los grupos acorazados. Shelton recuerda este detalle y como salvó su vida en multitud de ocasiones gracias a sus superiores:

«Siento que mi vida fue salvada en muchas ocasiones gracias a los esfuerzos del coronel Lovelady. Cuando llegaban nuevos oficiales algunos eran asignados a mi compañía (la Compañía D) y mi coronel siempre me decía que no quería verme en el tanque líder que iba a la cabeza de la columna porque decía que yo era el único que verdaderamente sabía cómo funcionaba la Compañía y el único del cual podría depender. Por lo tanto me mantenía atrás uno o dos días. Entonces los oficiales eran heridos o morían y tenía que tomar el mando de nuevo.»

Regresando a su experiencia de combate, tomo parte en la toma de la “Colina Ventosa” (Windy Hill o Hill 91) durante la ofensiva en St. Lo, y poteriormente participaría en asaltos y contraataques en llamada Bolsa de Falaise en el norte Francia. Su unidad también participaría en luchas en Mons, cerca de la llamada Línea Sigfrido4, y también en la famosa Batalla de las Ardenas.

Después de Batalla de las Ardenas, Shelton fue uno de los pocos afortunados que comandó uno de los tanques más modernos de la 2ª Guerra Mundial y del ejército de los Estados Unidos, el Pershing. El M26 Pershing era un tanque americano de casi 42 toneladas, lo que le convirtió en el tanque americano más pesado de la 2ª Guerra Mundial. Con un blindaje frontal de 102 milímetros, un poderoso cañón M3 de 90 milímetros y 3 ametralladoras se convirtió en la respuesta estadounidense a los peligrosos Panther y Tiger alemanes.  

[...]

Por aquella acción de combate en solitario (que puedes descubrir en HÉROES BLINDADOS DE LA 2ª GUERRA MUNDIAL), el 12 de abril de 1945 Shelton sería condecorado la Cruz de Plata al Valor, la tercera condecoración más importante del ejército norteamericano, solamente superada por la Medalla del Honor y la Medalla de Servicios Distinguidos. 

Otra importante acción que destacó Shelton fue la siguiente, también en tierras alemanas y también a bordo del M26 Pershing (¡aunque en esta ocasión el tanque no le sirvió de mucho!), y de nuevo, recurrimos a su testimonio para averiguar qué es lo que pasó aquel día:

[...]

Poco tiempo después la Guerra terminaría para Shelton y su unidad. De los hombres que originalmente la Compañía D solamente 6 de los hombres iniciales acabaron ilesos la guerra, todos los demás habían muerto o habían sido heridos una, dos e incluso en tres ocasiones. Su unidad había participado en 5 grandes campañas, llegando a perder un total de 86 tanques, la misma cantidad de vehículos con los que comenzaría la 2ª Guerra Mundial. 

Durante la Guerra Shelton fue herido en combate y condecorado con la Estrella de Plata al Valor y el Corazón Púrpura habiendo destruido durante la 2ª Guerra Mundial una cantidad de tanques indeterminada [...] Finalmente este luchador cerraría los ojos el 2006 a causa de un cáncer.